22.9.10

Tibieza



a) Síntomas: Camino, 331.

b) Manifestaciones (según San Isidoro de Sevilla):

1. Ociositas. La pereza es una de las grietas fundamentales. Impuntualidad. Perdida de tiempo. Incumplimiento de los deberes. Buscar lo fácil.

2. Somnolencia. Mente dormida. Poca atención. Importunitas mentis. Distracciones inoportunas e insistentes. Soñar despiertos. Quimeras.

3. Inquietudo corporalis. Movimientos de impureza fruto de la ociosidad o de la comodidad, o del descontrol de la vista, el oído o la imaginación. Vehemencias difíciles de controlar. Búsqueda de compensaciones en el comer, el beber o el ver. Sentir impide el pensar.

4. Inestabilitas. Alteraciones del humor por la escasez de virtud. Al faltar la estabilidad de la virtud las buenas disposiciones no bastan. Con los fracasos aumenta la tristeza. Cambios bruscos de carácter. Deleitarse en la tristeza. Compasión de uno mismo. Non cogitari nisi de se.

5. Verbositas. Non loqui nisi de se. Hablar sin escuchar. A veces es mutismo que es peor. Superficialidad en las conversaciones.

6. Curiositas. Afán de novedades. Querer enterarse de la vida de los demás, controlarlo todo, estar al día… Intentar probar algo pecaminoso sólo por ver que pasa. No saber huir de las ocasiones. Ansia de probarlo todo. Afán de novedades.

c) Remedios:

Proverbios 30, 5-9 (las virtudes de la veracidad y el desprendimiento).

Camino, 492.

Vida de fe



Hay un neopaganismo llamando continuamente a nuestras puertas, y que se cuela.

Vivir la fe en nombre propio, sin anonimato. Que se aleje todo lo que pueda ser hipocresía.

Nuestra fe es un compromiso con la santidad.

Fomentar y favorecer los encuentros personales con el Señor Jesucristo. La santa misa, la oración personal, diaria, en un diálogo de dos… Esos momentos son “espacios de sentido”: momentos y lugares en los que encuentro sentido a la vida. Me paro, pienso y me encuentro frente a frente con la Verdad, y con la verdad de mi vida.

Cada vez que pongo en práctica mi fe, me paro, rezo, reflexiono, me encuentro con el amor de Dios, que me da fuerzas para transformar en amor los sufrimientos de esta vida.

Que mis pensamientos sean los pensamientos de Jesucristo, de Dios.

Nuestra fe nos permite no quedarnos atrapados en la temporalidad de esta vida, sino vivir en la trascendencia.

Con mi vida interior vivifico a mi familia. “La primera y principal relación de una persona es su relación con Dios. Si esa relación es buena, todas las demás relaciones son buenas” (Benedicto XVI).

Cuidar también la formación doctrinal para saber dar razón de nuestra esperanza.

Anécdota de la estudiante de primer curso de periodismo…

12.6.10

El Corazón Inmaculado de María

1. “Lo que se necesita en esta vida para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado” (San Josemaría, Camino, 795).

2. El corazón es el lugar que alberga nuestros anhelos más íntimos y profundos, las intenciones, deseos y aspiraciones. Allí donde está nuestro corazón está nuestro tesoro.

Tienen un corazón grande, y son magnánimas, las personas que se ilusionan con ideales y proyectos grandes y nobles.

Están empequeñecidos y viven prisioneros de un mundo interior muy pobre las personas que se llenan de afanes rastreros o egoístas.

“¿No gritaríais de buena gana a la juventud que bulle alrededor vuestro: ¡locos!, dejad esas cosas mundanas que achican el corazón… y lo envilecen… dejad eso y venid con nosotros tras el amor?” (San Josemaría, Surco, 790).

3. ¿Dónde hemos de poner el corazón? ¿De qué hemos de llenarlo? ¿Cuáles son los ideales grandes que nos conducirán a la felicidad? La respuesta nos la da el Papa:

“Id contra la corriente: no escuchéis las voces interesadas o seductoras que hoy promueven modelos de vida caracterizados por la arrogancia y la violencia, por la prepotencia y el éxito a toda costa, por la apariencia y por el tener en detrimento del ser. No tengáis miedo, queridos jóvenes de preferir los “caminos alternativos” indicados por el auténtico amor: un estilo de vida sobrio y solidario; relaciones afectivas sinceras y puras; un compromiso honesto en el estudio y en el trabajo; el interés profundo por el bien común. Vuestros coetáneos, aunque también los adultos, y especialmente quienes parecen estar más lejos de la mentalidad y de los valores del Evangelio, tienen una necesidad profunda de ver alguien que se atreva a vivir según la plenitud de humanidad manifestada por Jesucristo” (Benedicto XVI, Discurso a los jóvenes 02/09/2007).

4. Las personas no valen por lo que poseen en el exterior, por las cosas materiales que pueden lograr (éxito, poder, dinero, fama…). Nuestro valor está en lo más profundo de nosotros mismos.

La Virgen María apenas gozó en esta vida de bienes materiales o de fortuna. Tampoco tuvo títulos; más bien vivió una vida sencilla, propia de una mujer judía de su tiempo en un pequeño pueblo de Israel, pero fue una vida de valor incalculable porque tiene un corazón Inmaculado que lo llenó de las aspiraciones más altas que se pueden tener: servir, amar, corredimir con Cristo, ayudar a abrir las puertas de la gloria a la humanidad.

Libros buenos

BUENA LITERATURA PARA JÓVENES Y MAYORES
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GRANDES RELATOS
Homero: Odisea
Marisa Madieri: Verde agua (Minúscula)
Kennet Grahame: El viento en los sauces (Anaya o Alianza)
William Saroyan: La comedia humana (El Acantilado)
Tolkien: El hobbit. El Señor de los anillos
Harper Lee: Matar un ruiseñor
Hemingway: El viejo y el mar (Destino)
Jack London: El lobo de mar. Colmillo Blanco. La llamada de lo salvaje
Orwell: Rebelión en la granja (Destino)
Michael Ende: Momo. La historia interminable (Alfaguara)
C. S. Lewis: Cuentos de Narnia (Alfaguara)
Joffo: Un saco de canicas
Rawling: serie Harry Potter
Dostoievski: Crimen y castigo. Memorias de la casa muerta (Alba)
Golding: El Señor de las moscas (Alianza)
Niall Williams: Amor en cuatro letras (Seix Barral)

Anónimo: Cantar del Cid
Anónimo: Lazarillo de Tormes
Cervantes: Obra Completa
Galdós: Episodios nacionales. Misericodia
Delibes: El camino. Señora de rojo sobre fondo gris (Destino).
Jiménez Lozano: El mudejarillo (Anthropos)
Muñoz Rojas: Las cosas del campo (Pre-Textos)
Cela: Viaje al Pirineo de Lérida. La rosa
Sánchez Silva: Marcelino, pan y vino
José Luis Olaizola: Cucho (SM)
Wenceslao Fdz. Flórez: El bosque animado (Anaya)
Cunqueiro: Las mocedades de Ulises, Cuando el viejo Sinbad... (Destino)
JR. Ayllón: Vigo es Vivaldi, Diario de Paula (Bruño). Querido Bruto (Belacqua)

TESTIMONIOS
San Agustín: Confesiones (Palabra).
Sábato: Antes del fin (Seix Barral).
V. Frankl: El hombre en busca de sentido (Herder).
Ana Frank: Diario (Plaza y Janés).
Santa Teresa: El libro de su vida.
Natalia Ginzburg: Las pequeñas virtudes (El acantilado).
Ana Catalina Emerich: La amarga Pasión de Cristo (Planeta Booket).

BIOGRAFÍAS Plutarco: Julio César y Alejandro Magno.
Vázquez de Prada: Tomás Moro (Rialp).
Madariaga: Hernán Cortés (Espasa Calpe).
Pearce: Chesterton (Encuentro). Tolkien (Minotauro).
Frossard: Maximiliano Kolbe (Palabra).

POESÍA
Bécquer: Rimas y leyendas
Antonio Machado: Poesías completas (Austral)
Juan Ramón Jiménez: Platero y yo. Antología poética
Rafael Alberti: Marinero en tierra
Miguel d'Ors: Punto y aparte (Ed. Comares. Granada)
Borges: Antología poética (Alianza)

TEATRO
Sófocles: Antígona.
Shakespeare: Hamlet, Macbeth, El rey Lear, El mercader de Venecia.
Calderón: La vida es sueño. El gran teatro del mundo. El alcalde de Zalamea.
Lope de Vega: Fuenteovejuna.
Casona: La dama del alba. El caballero de las espuelas de oro.

FILOSOFÍA
Platón: Apología de Sócrates, Critón y Carta VII (Espasa Calpe)
Cicerón: Sobre la amistad
Séneca: Cartas a Lucilio (Gredos)
Marco Aurelio: Meditaciones (Alianza)
Pascal: Pensamientos
DIEZ CLÁSICOS para amueblar la cabeza, fortalecer los motivos y educar la sensibilidad.

1. HOMERO. Odisea
La Odisea es un canto a la amistad, al valor, a la hospitalidad, a la prudencia, a la fidelidad a los dioses y a los hombres. El padre de la cultura occidental seduce porque retrata la excelencia humana en todas sus formas. CÁTEDRA.

2. PLATÓN. Apología de Sócrates. Critón. Carta VII
Tres de las obras más fáciles y amenas de Platón. En la Apología y el Critón recibimos la herencia heroica de un Sócrates condenado injustamente a muerte. La Carta VII es un documento excepcional donde Platón resume su biografía y su sentido de la vida. AUSTRAL.

3. MARCO AURELIO. Meditaciones
Conjunto de pensamientos sobre la condición humana y el sentido de la vida, desde la posición estoica del Emperador filósofo. Breve, sencillo y ameno. ALIANZA. GREDOS.

4. SAN AGUSTÍN. Confesiones
Media vida de Agustín será una lucha dramática entre el deseo de placer y el ansia de una verdad definitiva. El relato de esta zozobra interior lo escribirá el propio protagonista en la autobiografía más leída de la Historia, uniendo a la finura psicológica una sugestiva calidad literaria. PALABRA.

5. SHAKESPEARE. Macbeth
La conciencia nos susurra el camino, pero hay otras voces en la vida... En Macbeth, la llamada estridente de la ambición quiso imponerse. Y reinó la violencia. Hasta que el remordimiento se alzó y se convirtió en potro de tortura insoportable. Macbeth empezó a desear no haber nacido, y que la máquina del Universo estallara para siempre en mil pedazos. Una vez más, Shakespeare ha conseguido esculpir con matices insuperables la interioridad humana y su dimensión necesariamente moral. CÁTEDRA.

6. DOSTOIEWSKI. Crimen y castigo
Rodian Raskolnikov es un joven estudiante de Derecho, obsesionado por demostrarse a sí mismo que pertenece a una clase de hombres superiores: los que están por encima del bien y del mal. Raskolnikov quiere estar más allá del bien y del mal, y escoge una prueba que le parece definitiva: cometer fríamente un asesinato y conceder a esa acción la misma relevancia que se otorga a un estornudo o a un paseo. No quiere destruir un ser humano sino un principio: la conciencia moral. CÁTEDRA.

7. ORWELL. Rebelión en la granja
Para implantar la justicia, los cerdos de la Granja Animal diseñan un Estado-policía en el que "todo lo que no es obligatorio está prohibido". En la nueva sociedad los animales son iguales, "pero algunos son más iguales que otros". La fábula de Orwell simboliza la historia del Comunismo, desde sus orígenes quizá idealistas hasta la implantación de "la mayor empresa carcelaria de la humanidad". DESTINO.

8. GOLDING. El Señor de las Moscas
Un avión cae sobre una isla desierta, que resulta poblada desde ese momento por los supervivientes: un puñado de niños de seis a doce años. Parece la repetición de un viejo argumento, pero cuando William Golding lo adopta en El Señor de las Moscas, escribe una obra maestra. Hay una reflexión implícita y constante sobre las deficiencias y posibilidades de la condición humana: el nacimiento de la sociedad en equilibrio inestable entre la solidaridad y el egoísm, el sentido de la vida, la felicidad, la violencia, el más allá, la irracionalidad... ALIANZA.

9. VIKTOR FRANKL. El hombre en busca de sentido
Magnífico relato de un superviviente. Entre sus recuerdos del campo de exterminio nazi, algunos "hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo la última libertad: la elección de su propio camino". HERDER.

10. CERVANTES. Don Quijote de la Mancha
En pocas palabras: la mejor novela del mundo.

LA VERDAD CRISTIANA selección bibliográfica 2005

1. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Aprobado por el Papa Juan Pablo II y publicado en 1992, constituye el libro más completo y seguro para la enseñanza de la fe y de la moral católicas.

2. JUAN PABLO II. Cruzando el umbral de la esperanza
El Papa responde a las preguntas del periodista Vittorio Messori sobre el silencio de Dios y el misterio del mal; sobre la importacia de la fe y de la oración; sobre Buda, Mahoma y los judíos; sobre la divinidad de Jesucristo; sobre el cielo y el infierno; sobre el comunismo; sobre el rechazo de ciertos puntos de la enseñanza moral de la Iglesia; sobre la dignidad de la persona y los derechos humanos; sobre el respeto a la vida humana, en todas sus etapas; sobre la Virgen María y la dignidad de la mujer; sobre la esperanza cristiana. PLAZA & JANÉS

3. Julián MARÍAS. La perspectiva cristiana
De forma breve y asequible, este magnífico ensayo pasa revista a una docena de puntos esenciales del cristianismo: la historicidad de la Encarnación, el monoteísmo, la Providencia y la Paternidad de Dios, el pecado y la redención, las infidelidades cristianas al cristianismo, la muerte y la inmortalidad humanas, la posibilidad de salvarse o condenarse, las razones de la hostilidad al cristianismo, la innovación radical que supone la perspectiva cristiana. ALIANZA

4. Alfonso AGUILÓ. ¿Es razonable ser creyente?
Buenas respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la existencia de Dios, el escándalo del dolor, el origen del Universo y del hombre, la relación entre fe y ciencia, el caso Galileo, la Inquisición, el aborto y la eutanasia, la sexualidad... Muy recomendable para padres y profesores, y también para sus hijos y alumnos. PALABRA

5. Jean GUITTON. Dios y la ciencia
Como decía Pasteur, un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha devuelve a Él. En este ensayo, Jean Guitton dialoga sobre esta cuestión con los astrofísicos Igor y Grichka Bogdanov. DEBATE. Mi testamento filosófico, ensayo sumamente original y brillante. Aporta las razones de Guitton para creer en Dios y ser católico. ENCUENTRO. Lo que yo creo, BELACQUA.

6. Mariano ARTIGAS. Las fronteras del evolucionismo
Análisis clarificador de la problemática científica, filosófica y teológica en torno a los orígenes del universo, de la Tierra y del hombre. EUNSA

7. CHESTERTON. Ortodoxia
El autor presenta el Cristianismo como la máxima garantía posible de libertad y de progreso, así como la explicación racional y verdadera del mundo. ALTA FULLA, PLAZA & JANÉS
Santo Tomás de Aquino. Magnífico exponente del género biográfico, que gusta al gran público y despierta admiración unánime entre los especialistas en Tomás de Aquino. ESPASA CALPE

8. André FROSSARD. Dios existe, yo me lo encontré
Relato ya clásico de la milagrosa conversión de este famoso periodista francés. RIALP. Le sigue el también excelente No estamos solos. BELACQUA
No olvidéis el amor. Magnífica biografía del franciscano Maximiliano Kolbe. PALABRA

9. C. S. LEWIS. Mero Cristianismo
"Desde que me convertí al Cristianismo -dice el autor en el prefacio- he pensado que el mejor, y tal vez el único, servicio que puedo prestar a mis prójimos no creyentes es explicar y defender la creencia que ha sido común a casi todos los cristianos de todos los tiempos". RIALP. Del mismo autor, en la misma editorial: Cartas del diablo a su sobrino, El problema del dolor, Los cuatro amores, Dios en el banquillo.

10. Juan Luis LORDA. Para ser cristiano
Excelente exposición de los caminos que puede transitar la persona que haya vislumbrado el sentido cristiano de su vida y desee actuar en consecuencia. RIALP

LIBROS PARA EDUCAR

* Los límites de la educación, Mercedes Ruiz Paz, Unisón, 1999, 200 págs.
Las últimas reformas educativas, además de disparar las cifras de fracaso escolar en España, no tienen claro qué es un centro escolar y qué se debe enseñar en él. La autora analiza esta situación de forma clarividente. Es licenciada en Pedagogía por la Universidad Complutense, ejerce de maestra en un colegio público de Madrid, y está especializada en organización escolar, medios audiovisuales y educación de discapacitados. Su libro, por encima del análisis coyuntural, tiene validez permanente, pues constituye una excelente reflexión sobre las claves para lograr una enseñanza de calidad.

* No se lo digas a mis padres, Carlos Goñi y Pilar Guembe. Ariel, 2004, 200 pp.
Los autores, profesores con mucha experiencia, reproducen 31 conversaciones con adolescentes, ofreciendo pautas para prevenir y corregir los problemas que se plantean: drogas de diseño (pastillas), peligros de Internet, anorexia, consumismo compulsivo, agresividad, apatía patológica, tribus urbanas y sectas, trastornos psicológicos, la tiranía de la moda, la cocaína, el divorcio de los padres, el alcohol, las relaciones sexuales, el embarazo, la identidad sexual, el suicidio, el culto al cuerpo, el rechazo a la autoridad, la adicción al móvil, los juegos de riesgo, la cultura del ocio, la movida...

* Inteligencia emocional, Daniel Goleman, Kairós, 1995, 520 págs.
El autor, profesor de psicología en Harvard, editor científico del New York Times, se hizo mundialmente famoso por la publicación de este ensayo. Identifica el éxito en la vida con un conjunto de habilidades que denomina inteligencia emocional, y que incluyen el conocimiento de uno mismo y de los demás, el autocontrol y la capacidad de motivarse. La experiencia nos enseña que alcanzan una vida lograda las personas que saben gobernar sus emociones e interpretar los sentimientos de los demás: desde el noviazgo hasta las relaciones que aseguran el éxito de una organización. Todo un manual de sentido común apoyado en la más moderna investigación sobre el cerebro y la conducta.

* La conquista de la voluntad, Enrique Rojas, Temas de Hoy (booket), 1994, 240 págs.
El autor, Catedrático de Psiquiatría en la Universidad Complutense, nos dice que educar es enriquecer a un ser humano, hacer más fácil su equilibrio y su felicidad, enseñarle a dar lo mejor de sí mismo. Pero esa tarea sólo se consigue con el esfuerzo de la voluntad, porque con dejadez, desidia y abandono solo surge lo peor de uno mismo. La voluntad es la correa de transmisión entre lo que pensamos y lo que hacemos, entre nuestras intenciones y nuestras obras. Es la fuerza que nos permite pasar del dicho al hecho, y con eso ya estaría dicho todo sobre su importancia. Con palabras de Enrique Rojas: "La voluntad es determinación, firmeza en los propósitos, solidez en los objetivos y ánimo frente a las dificultades".

* Tus preguntas sobre amor y sexo, Mary Beth Bonacci, Palabra, 2005,
Especialista en educación de la sexualidad, la autora plantea en forma de preguntas y respuestas todo lo que la gente joven quiere y debe saber sobre este tema. Escribe con agilidad y sencillez, desde la experiencia y desde una concepción cristiana de la vida.

* ¿Es razonable ser creyente?, Alfonso Aguiló, Palabra, 2005, 450 págs.
La pregunta sobre Dios es inevitable y radical, pues engloba las preguntas sobre el origen del Universo y del hombre, el escándalo del sufrimiento, la distinción entre el bien y el mal, el sentido de la sexualidad, la responsabilidad después de la muerte, el respeto a la vida humana... El autor, reconocido pedagogo y divulgador, aborda con amenidad y sentido común 50 cuestiones actuales en torno a la fe cristiana.

* 10 claves de la educación, José Ramón Ayllón, Belacqua, sept. 2005, 200 págs.
Tal vez el libro que una madre preocupada y un profesor desanimado podrían ofrecer a un hijo o a un alumno, con esta serena propuesta: “Creo que esto es educar, y es lo que me gustaría hacer por ti”. Un texto sencillo, para padres y profesores que buscan soluciones prácticas. Para lectores con poco tiempo. Y también para jóvenes, pues son protagonistas de estos capítulos que abordan 10 puntos esenciales en toda educación: La condición humana, los sentimientos, la familia, la autoridad, el arte de escuchar, la conciencia moral, los medios de comunicación, la gestión del placer, el esfuerzo necesario, el sentido común y el buen humor.

Administración (ideas sueltas)

Dios es el Creador. Trabajo de amor. Encargo a los hombres: ut operaretur. Se destruye el trabajo: non serviam pedestal. Poder. Gloria humana.

Ellas tienen idéntica vocación divina y profesional: servir por amor.

Dios es familia: paternidad, filiación, ser amados: comunión.

Ellas sostienen la familia, son su corazón, comunión de amor.

El opus dei viene a santificar el trabajo y la vida ordinaria: familia.

Se destruye la familia si falta fidelidad o fecundidad.

Ellas trabajan con perfección. Santificar el trabajo. Lo hacen presente a Él.

Ellas se exigen en el amor y en el deber. Santificarse en el trabajo. Sacrificio.

Ellas se esfuerzan en servir. Santificar con el trabajo. Hogar. Comunión.

Ellas unen trabajo (Dios creador) con familia (Dios es familia).

Ellas reflejan, son el retrato de la alianza de Dios con los hombres.

Ellas nacieron "intra missam", y después de la comunión.

Ellas dan presencia de Él. Realizan su sacrificio y su comunión.

Una sola vida, un solo amor, un sólo corazón, una sola sangre.

Un grupo clavado en la Cruz de Jesús

El valor del sacrificio depende del amor.

Del corazón herido de Jesús mana sangre de amor.

Del corazón traspasado de María sale sangre que cura.

También mi corazón está herido de amor.

Me hace feliz tener el corazón herido de amor.

Donde el Padre me pone hay un corazón que sabe amar.

"Corazón Sacratísimo y Misericordioso de Jesús danos la paz".

Por estar con mi corazón en el corazón de la Obra sé que doy misericordia y paz a mis hermanas y a mis hermanos.

La administración es un tesoro de espíritu de servicio y de sacrificio.

***

En la Trinidad del Cielo hay comunión entre las personas. Paternidad, Filiación: son amados: Espíritu Santo.

En la Trinidad de la tierra hay comunión, en Belén, en Nazaret. José y Jesús son amados por María, llena del Espíritu Santo.

En mi casa hay comunión, es un solo hogar. La Obra es una sola familia. Yo soy también la madre que da amor, que sabe amar. Soy mujer y madre; virgen y madre que hace nacer a Jesús en la vida de los demás.

Es mi casa, es su cielo, es mi cielo, el cielo para ellas, el cielo para ellos.

En la Administración está la Madre del Cielo, mi madre de la tierra y mis hermanas.

***

Dios quiere compartir -comunión- su vida con nosotros. Viene a la Tierra su hijo Jesús para darnos su vida.

En Jesús hay comunión: una sola vida, una sola sangre. Jesús se hace siervo para lavarnos los pies.

El retrato de la comunión es la unión del hombre y la mujer.

Comunión en una sola sangre, en una sola carne.

Yo debo ser "presencia real" de Jesús. Ser sagrario. Donde estoy doy -hay- presencia de Dios.

Yo soy comunion: “toma come”, es cosa divina.

Yo soy sacrificio. Mi día es una misa, una mesa, un altar.

Una sola carne -"caro"- una sola casa, mi casa, su casa. Yo enamoro y sirvo.

Una casa es un Sagrario, la administración, y vida... El tesoro de la vida ordinaria.

Ideas para la formación

- Motivar, animar y proteger al mismo tiempo.

- Tener defectos no es ser un desastre.

- La critica y las comparaciones humillantes hacen sufrir inútilmente y no estimulan. Echar en cara los defectos no sirve para nada.

- La educación no debe centrarse en la lucha contra un defecto, porque las personas tienen cualidades que conviene potenciar.

- Hacer cosas buenas nos hace buenos, ayuda a tener autonomía y autoestima.

- Aristóteles dice que "vivir como hombres significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia el con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad".

- El individualismo es el cáncer del siglo XXI. Estamos acostumbrados a estar atados a máquinas gratificantes, a trabajar y divertirnos en solitario. El aislamiento mina la amistad, porque no hay tiempo para ella. Los amigos comprometen mucho y al individualista no le gustan los compromisos.

- La crisis de autoridad se manifiesta en primer lugar en la antipatía o recelo ante la posibilidad de tener que ejercitarla.

- La autoridad es el prestigio capaz de garantizar un orden básico. La autoridad supone transmitir la obligatoriedad de unas pautas o valores fundamentales, de unos criterios que ayudaran a construir personalidades equilibradas, capaces de obrar con libertad responsable.

- La tolerancia ilimitada, la permisividad extrema y la educación sin límites garantizan la educacion en y para la impunidad.

- La armonia familiar lograda a base de concesiones se asienta sobre un polvorín, porque el niño y el adolescente son por naturaleza insaciables.

DECALOGO PARA FORMAR DELINCUENTES (elaborado por la policía de una ciudad norteamericana harta de la conflictividad juvenil):

• De a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo le pertenece.
• Si habla con expresiones groseras, ríale las gracias para animarle a ser mas grosero.
• No le de ninguna educación espiritual. Ya la elegirá el cuando sea mayor de edad.
• No le reprenda nunca. Podría crearle complejos de culpa.
• Recoja todo lo que el deja tirado: libros, zapatos, juguetes, ropa... Ahórrele todo esfuerzo. Así creerá que todo el mundo debe estar a su servicio.
• Que lea todo lo que caiga en sus manos. Cuide la limpieza de sus platos, vasos y cubiertos, pero deje que su corazón y su cabeza se llenen de basura.
• Riña y discuta con su marido en presencia de su hijo. Así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia se rompa.
• Déle todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que es necesario trabajar para ganarlo.
• Satisfaga todos sus deseos, placeres y caprichos. La sobriedad le llevaría a una frustración perjudicial.
• Póngase de su parte en cualquier conflicto con los amigos, vecinos o profesores. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo, que le han tomado manía y le quieren mal.

- El ser humano se humaniza mediante un aprendizaje que requiere el tipo de coacción que llamamos autoridad. Cuando la familia educaba, la escuela podía encargarse de enseñar.

- Para que una familia funcione educativamente, es necesario que alguien se resigne a ser adulto.

- Cuando los adultos responsables no ejercen su autoridad, lo que reina no es la anarquía fraterna sino el despotismo de los cabecillas.

- En su esencia, la autoridad no consiste en mandar: etimológicamente la palabra proviene de un verbo latino que significa algo así como ayudar a crecer. La autoridad en la familia debería servir para ayudar a crecer a los miembros más jóvenes, configurando del modo mas afectuoso posible lo que en la jerga psicoanalítica llamaremos su "principio de realidad". Este principio, como es sabido, implica la capacidad de restringir las propias apetencias en vista de las de los demás, y aplazar o templar la satisfacción de algunos placeres inmediatos.

- El relativismo es lo más parecido al SIDA en el terreno intelectual y moral: una inmunodeficiencia mortal para la inteligencia y la conducta.

- La complicidad inmoral es lo que mas separa a las personas porque resulta imposible comprenderse y ayudarse mutuamente. Los actos contra la naturaleza engendran disturbios contra la naturaleza.

- Un solo acto contra la moral introduce a una persona en un ambiente mucho mas sofocante que el de la ley moral. Nadie debe cometer una inmoralidad con la esperanza de salir beneficiado.

- La tv relativiza la importancia objetiva de las noticias, porque dedica el mismo tiempo a lo grave que a lo trivial, a un salto de la ciencia y a un salto de atletismo...

- La tv es poco útil a la hora de desarrollar y ordenar los pensamientos: porque lo decisivo para pensar son las palabras, y en la televisión la palabra comparte protagonismo con las imágenes y la música. Las sensaciones visuales y musicales, en la medida que tienen autonomía propia y no están al servicio de las palabras, no contribuyen al progreso intelectual. Trasmite idea, pero impide su discusión al imponer la velocidad y el ritmo del mensaje. Tiene una capacidad grande de anestesiar y manipular el pensamiento y las conductas.

- La televisión es peligrosa porque te lo da todo hecho y te castra la creatividad y la imaginación.

- Contenidos nocivos que produce el bombardeo televisivo:

• Perdida de referentes por proliferación de antimodelos que confunden bien y mal.
• Sedentarismo y obesidad.
• Aislamiento. Perdida de relaciones sociales.
• Banalizacion de la violencia.
• Falta de sueño, pesadillas, cansancio, irritabilidad, alteraciones nerviosas.
• Fracaso escolar por falta de tiempo, evasión de la realidad, sueño y apatia intelectual.
• Sexo explicito y escaso sentido del pudor y de la intimidad.
• Incitación continua al consumismo.
• Menosprecio de la dignidad de las personas y de las realidades mas serias.

- El autodominio respecto a los placeres se llama templanza, una palabra que en griego significa literalmente "protección de la inteligencia".

- Los deseos debe estar encauzados y sometidos a la razón, pues el deseo de placer es insaciable, y alimentarlo solo conduce a multiplicar su fuerza hasta arrinconar a la inteligencia. (Aristóteles, Ética a Nicómaco).

- El más grande de todos los vicios es la falta de voluntad que impide resistir a los malos hábitos.

- Formar el carácter y la personalidad para ser capaces de decir no y disentir. Educar es formar personas capaces de obrar con criterios diferentes al "me apetece".

- " A todas horas debes pensar, como romano y como hombre, en hacer lo que tienes entre manos, con seriedad meticulosa y sincera, con amor, libertad, justicia y en no perder el tiempo con fantasias inútiles" (Marco Aurelio, Meditaciones).

- "La inteligencia libre de pasiones es una fortaleza. Nada mas firme posee el hombre en que refugiarse y ser inexpugnable. El que no ha visto esto es un ignorante. El que lo ha visto y no busca su cobijo es un desdichado" (Ibidem).

- "Si no conviene, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas" (Ibidem).

- "La voluntad es determinación, firmeza en los propósitos, solidez en los objetivos y ánimo frente a las dificultades" (Rojas).

- 10 reglas de oro para educar la voluntad (Rojas, La conquista de la voluntad):

• Toda educación de la voluntad supone lucha, especialmente en sus comienzos.
• La voluntad se forja con la repetición de actos que cristaliza en los hábitos. Sin hábitos positivos no hay voluntad.
• La conquista de la voluntad exige negarse o vencerse en los gustos, los estímulos y las inclinaciones inmediatas. Esto es realmente dificil, pero también lo mas gratificante.
• Cualquier aprendizaje resulta más fácil a medida que la motivación es mayor. La motivacion de la voluntad requiere un proyecto de vida: un esquema y una planificacion que diseñen el porvenir. Los tres grandes argumentos de este proyecto son el amor, el trabajo y la cultura.
• Cuando se tienen objetivos definidos y estables, los resultados positivos están a la vuelta de la esquina. En nuestra conducta hemos de pretender metas concretas y renunciar -en la medida de lo posible- a todo lo que distraiga de los objetivos trazados.
• Ganar en fuerza de voluntad es ganar en autodominio. El dominio de sí es uno de los rasgos esenciales de una personalidad madura, y por tanto uno de los retos principales de la educación.
• Tener voluntad es ser constante, tener paciencia para no ceder al cansancio o la rutina, resistencia para no dejarse abrumar por las dificultades. Cicerón dijo que es indigno del hombre rendirse a otro hombre, a los temores o a los vaivenes de la vida.
• La voluntad necesita de la inteligencia para adecuar los fines y los medios, para integrar las aptitudes y las limitaciones. Después, la voluntad deberá tolerar las frustraciones, encajar los reveses, remontar las adversidades, sin perder el tiempo en lamentaciones.
• La voluntad es un indicador de la personalidad, una joya que adorna el carácter maduro. Por el contrario, cuando es frágil y no está templada en una lucha perseverante, hace del hombre un ser débil, blando, voluble, caprichoso, incapaz de ponerse objetivos concretos y sobreponerse a las dificultades.
• La educación de la voluntad no tiene fin, porque las circunstancias de la vida nos llevarán ante situaciones insólitas, inesperadas, difíciles, y nos obligarán a reorganizar nuestros proyectos. El hombre es una sinfonía siempre inacabada.
• El mundo avanza a remolque de la gente que es perseverante en su empeño: Demóstenes, el mas brillante de los oradores griegos, fue un niño huerfano y tartamudo, con dislalia y muy poco voz. Beethoven compuso la Quinta Sinfonía casi sordo. Mozart compuso su Requiem en el lecho de muerte, afligido por grandes dolores. Dante escribió la Divina Comedia en el destierro y la miseria, a lo largo de treinta años. La mejor novela del mundo fue escrita por un hombre manco, que supo sobreponerse a la pobreza y a la cárcel, a las humillaciones y a la infamia. Los ejemplos de este estilo son innumerables.

- No es buena política contemplar la vida en condicional, como lo que habría podido ser si fuéramos de otra manera o tuviéramos otras dotes.

- Para hacer cualquier cosa seria en la vida hay mucho que trabajar, mucho que aprender, mucho que tachar. Thomas Edisson decía que el genio se compone de un 1% de inspiración y de un 99% de transpiración, de trabajo y sudor. El trabajo es uno de los mejores educadores del caracter, pues enseña a dominarse, a ser constante, a templar el espíritu, a olvidar tontenrías y a muchas cosas mas.

- El conocimiento propio es muy importante para aprender a tratar a los demás.

- La forja del carácter exige fuerza de voluntad. Esa fuerza es mas o menos innata, pero se acrecienta con la repetición de actos, como el entrenamiento en un deporte. Una voluntad recia no se consigue de la noche a la mañana, sino después de muchos ejercicios pequeños y constantes.

- Quien siembra actos, recoge hábitos, y los hábitos configuran un estilo de conducta que llamamos carácter. Los actos pueden ser positivos o negativos, buenos o malos, y esa orientación libre marcara de forma decisiva el carácter en el que se decanta de forma estable nuestra conducta. El carácter no se hereda como el apellido, sino que se va logrando con lentitud y esfuerzo: es el resultado de la contienda que uno libra consigo mismo en los años de infancia, adolescencia y juventud.

- Cuatro reglas sobre el arte de corregir:

• Reconocer lo bueno de los demás y ser capaz de decirlo: que no corrija quien no sepa elogiar de vez en cuando.
• Corregir con cariño. Se ha de hacer la crítica del amigo, no la del enemigo. Y para eso la critica ha de ser serena y ponderada, sin precipitaciones y sin apasionamiento, cuidadosa, con el mismo primor con que se cura una herida, sin ironías ni sarcasmos, con esperanza de verdadera mejoría.
• No se debe corregir sin antes hacer examen sobre la propia culpabilidad en lo que se va a corregir. Cuando algo marcha mal en la familia, casi nadie puede decir que esta libre de toda culpa. Resulta muy eficaz que en la familia haya fluidez en la corrección, que se puedan decir los unos a los otros las cosas con normalidad. Que los agravios o los enfados no se queden dentro de los corazones, porque ahí se pudren.
• La forma de llevar la corrección ha de ser cara a cara y en privado, con mucha prudencia antes de juzgar las intenciones, especifica y concreta, sin hacer una enmienda a la totalidad, eligiendo un buen momento para hablar y escuchar con tranquilidad, poniéndose en el lugar y en las circunstancias del corregido.

Continuidad y fidelidad

Los que oyen la palabra con un corazón bueno y generoso, la conservan y dan fruto mediante la perseverancia (Lc 8, 14).

Para dar frutos apostólicos, hemos de vivir de modo pleno la fidelidad al espíritu de nuestro Fundador. Desde el 26 de junio de 1975, la etapa que recorre la Obra es, como tanto insistió don Álvaro, la etapa de la continuidad, la etapa de la fidelidad al espíritu y a las normas recibidas de nuestro Padre, para asimilarlos a fondo, para hacerlos carne de nuestra carne (Del Padre, Carta, 28-XI-1995, n. 8).

“La perseverancia en el amor que Jesús pide a los suyos, implica perseverancia en el cumplimiento de sus mandamientos (Jn 15, 10), y se manifiesta en la abundancia de fruto que glorificará al Padre (Jn 15, 7-8), fruto no superficial y pasajero, sino estable y permanente (Jn 15, 17). Es fidelidad en la lucha por cumplir su Voluntad, por transformar en fruto la semilla de vida divina que Él ha depositado en nosotros; fruto de virtud en la conducta personal, y fruto de almas en el trato con los otros” (Eucaristía y vida cristiana).

No podemos permitir en nuestra vida, por ligereza o falta de espíritu sobrenatural, nada que signifique un desvío del espíritu que nos ha legado nuestro Padre. Aunque seamos conscientes de que el listón del ejemplo de nuestro Padre está muy alto, es Dios quien nos lo ha puesto para que lo imitemos en todo y no nos conformemos con una vida que no sea heroica.

“Entre los preceptos que ordenan al hombre a Dios ocupa el primer lugar el que impone al hombre la fidelidad a Dios y excluye toda relación con sus enemigos; el segundo, el que le prescribe la reverencia a Dios; el tercero el que señala el servicio que debe prestarle. Mayor crimen es en el ejército la deslealtad del soldado que pacta con el enemigo que el que falta al respeto a su General, y esto es más grave que una simple negligencia en el tratamiento” (Santo Tomás de Aquino.

“Ten misericordia de mi y hazme fiel” (Santo y seña de Miquel Riera escrito en su agenda el día que se mató en un accidente junto a Javier Villegas).

“Seguir a Cristo no es una imitación exterior, porque afecta al hombre en su interioridad más profunda. Ser discípulo de Jesús significa hacerse conforme a El, que se hizo servidor de todos hasta el don de sí mismo en la cruz (cf. Flp 2, 5-8)” (Juan Pablo II).

Sed fieles, hijos de mi alma, ¡sed fieles! Vosotros sois la continuidad (En diálogo con el Señor, p. 145). Verdaderamente la Obra está en nuestras manos (cfr. ibidem, n. 11).

Somos eslabones de una cadena. Los que vengan después se fijarán en nosotros, en nuestro ejemplo, en nuestro modo de vivir el Espíritu de la Obra. Esta realidad es una muestra de confianza por parte de Dios, y nos otorga la seguridad de su gracia para ser muy fieles: Para ser fieles, tenéis la gracia de Dios y la ayuda soberana de la vocación (A solas con Dios, n. 313).

El 5 de marzo de 2004 se inició en Roma el proceso de beatificación de D. Álvaro. El Padre resumió la vida de D. Álvaro diciendo que “fue un fiel cristiano, un sacerdote, un Padre olvidado completamente de sí mismo, que se dedicó en alma y cuerpo a la misión para la que Dios le había destinado: ser saxum, apoyo firme de San Josemaría, y luego, sucesor suyo al frente del Opus Dei”.

La lealtad exige hambre de formación, porque —movido por un amor sincero— no deseas correr el riesgo de difundir o defender, por ignorancia, criterios y posturas que están muy lejos de concordar con la verdad (Surco, n. 346).

Debemos poner los medios para conocer, cada día con mayor profundidad, los escritos de nuestro Padre (don de Dios para cada uno de nosotros), para vivir siempre como buenos hijos de Dios en su Obra, sin añadir o quitar nada, con la ilusión de ser buenos transmisores de este tesoro divino, eficaz con la eficacia de Dios.

Recogimiento

Marta, Marta, tú te preocupas y te inquietas por muchas cosas (Lc 10, 41).

Por nuestra naturaleza caída y los efectos de nuestros pecados personales, tendemos a la dispersión y al activismo. Y eso nos lleva a perder la serenidad interior.

El recogimiento ayuda a aprovechar el tiempo y evita la tibieza.

¡Alma calma!, es preciso mantener esa serenidad interior para que nuestras actividades no nos alejen de Dios y sean de verdad ocasión de amarle y de servir a los demás.

Para eso ir recogidos: Si tienes presencia de Dios, por encima de la tempestad que ensordece, en tu mirada brillará siempre el sol; y, por debajo del oleaje tumultuoso y devastador, reinarán en tu alma la calma y la serenidad (Forja, n. 343).

Para contemplar, hay que pararse un poco.

Jaculatorias, industrias humanas... Las muletas...

Metidos en Dios los sentidos, la imaginación, las potencias del alma, no tendrésis poblemas personales (Carta, 6-V-1945, n. 28).

Cuando vayas a orar entra en tu aposento (Mt 6, 6). ¿Para qué has de mirar, si “tu mundo” lo llevas dentro de ti? (Camino, n. 184).

Meternos en Dios que habita en nuestra alma, no implica separarse de los demás: Recogerse, no es alejarse de los demás: es recoger en Dios las cosas y las personas que están a mi alrededor.

Recogerse es dirigirse a Dios aprovechando lo que nos sucede. Para estar recogidos a lo largo del día:

• esmerarse en la oración mental y vocal;
• trabajar con orden siguiendo el plan previsto;
• cuidar la mortificación de los sentidos (cfr. Camino, n. 375);
• mortificar la curiosidad (p.ej. ante los medios de comunicación e informáticos).

La mortificación es el puente levadizo que nos facilita la entrada en el castillo de la oración (Surco, n. 467; cfr. Camino, nn 172-173).

Amar el silencio, portero de la vida interior (Camino, n. 281).

El tiempo de la noche y el tiempo de trabajo de la tarde deben ayudarnos al silencio interior de la imaginación y de la memoria: El silencio de la noche, para un alma de Dios, es una necesidad. Yo, al llegar la noche siento la necesidad total de recogimiento (Crónica, IX-1967, p. 788).

Vivir el tiempo de la tarde, durante "tres horas después del almuerzo o de la tertulia" con recogimiento, passionis tuae memoriam recolentes, recordando la Pasión del Señor, pues a esa hora de la tarde ocurrió la agonía y muerte de Jesús en el Calvario.

El ejemplo de nuestra Madre, Maestra de oración: Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón (Lc 2, 51).

Aprovechamiento del tiempo

Parábola de los talentos (Mt 25, 14-30) y de los trabajadores ociosos (Mt 20, 1-16). “Negociad mientras vengo”: hemos recibido de Dios unos dones para hacerlos fructificar durante un periodo limitado de tiempo.
"Hay dos virtudes humanas -la laboriosidad y la diligencia-, que se confunden en una sola: en el empeño por sacar partido a los talentos que cada uno ha recibido de Dios. Son virtudes porque inducen a acabar las cosas bien" (Amigos de Dios, 81).

Nuestra condición de criaturas significa que no somos dueños absolutos de nuestro tiempo: ni nuestro comienzo ni nuestro fin está en nuestras manos. Nuestras vidas están medidas por el tiempo durante el cual podemos merecer. El tiempo es nuestro tesoro, el “dinero” para comprar la eternidad (Surco, n. 882). El tiempo es gloria (Camino, n. 355).

"Subrayaba, como he apuntado antes, la necesidad de amar al Señor en todas las circunstancias: llenar el tiempo, hijos míos, no es aprovechar el tiempo. Muchas veces nos pueden decir: ¡cuánto has trabajado hoy! Y, sin embargo, tenemos conciencia plena de que aquel día sólo hemos llenado el tiempo, sin aprovecharlo para Dios, porque nos ha faltado la finura de amor con que debíamos haberle ofrecido toda esa jornada. Exhortaba a realizar el trabajo acabadamente por amor a Dios y pensando en Él. En 1966 nos aconsejaba: a Dios no se le puede dar una cosa mal hecha. Dentro de nuestras debilidades personales, hemos de procurar hacer lo mejor posible todo lo que esté en nuestras manos. Este es el gran secreto divino para dar sentido sobrenatural y eficacia a nuestra vida corriente" (Memoria del Beato Josemaría).

Brevedad del tiempo sobre todo si consideramos la inmensa tarea que tenemos por delante: santificación personal y santificar todos los ambientes.
No desaprovechar ninguna ocasión...

Tengamos prisa en amar y no nos cansemos de hacer el bien... Mientras tenemos tiempo, hagamos bien a todos (Ga 6, 9-10).

La entrega a Dios se concreta cada día en la entrega del tiempo: Suelo repetir que nuestra entrega es total, y que deseamos dárselo todo a Dios, hasta el último segundo de cada día, porque no es nuestro (Crónica, X-1973, p. 903). Para eso pregúntate muchas veces al día: ¿hago en este momento lo que debo hacer? (Camino, n. 772).

Para que nuestro tiempo sea fecundo hemos de procurar corresponder a las gracias actuales que Dios nos concede para cada día: Hodie et nunc! Esas gracias se pierden si no correspondemos con generosidad y se retarda nuestra santificación y la de los demás. “Pórtate bien ahora”, sin acordarte de “ayer”, que ya pasó, y sin preocuparte de “mañana”, que no sabes si llegará para ti (Camino, n. 253).
No dejes tu trabajo para mañana (Camino, n. 15). Y menos, el trabajo apostólico. Los retrasos son irrecuperables.

¿Quieres de verdad ser santo? –Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces (Camino, n. 815).

Dios nos va dando gracias actuales en la medida que respondemos. Si no respondemos, se corta el flujo. Cuando luchamos, resulta que las cosas cuestan menos.

La pasión dominante de dirigir almas (algunas ideas)

1. Liberarse de prejuicios. No somos jueces.

Las personas cambian, y cambian todos los días. Limpiar las imágenes deformadas que podamos tener. No conocemos bien a las personas. Liberase de prejuicios; poner entre paréntesis lo que ya sabemos sobre ellas.

“¿Quién puede juzgar al hombre? La tierra entera está llena de juicios temerarios. En efecto, aquel de quien desesperábamos, en el momento menos pensado, súbitamente se convierte y llega a ser el mejor de todos. Aquel, en cambio, en quien tanto habíamos confiado, en el momento menos pensado, cae súbitamente y se convierte en el peor de todos” (San Agustín).
2. Tener el hábito de pensar bien de la gente.
“Puede suceder que quien interpreta en el mejor sentido se engañe más frecuentemente; pero es mejor que alguien se engañe muchas veces teniendo buen concepto de un hombre malo que el que se engaña raras veces pensando mal de un hombre bueno, pues en este caso se hace injuria a otro, lo que no ocurre en el primero” (Santo Tomás de Aquino).
3. Amistad.
Indispensable para entrar en la intimidad de los demás. Si no hay verdadera amistad, las conversaciones son coloquios simulados y martirizantes (porque no hay comunicación).
La amistad no surge de un modo buscado, sino de manera inesperada.
Hay amistad cuando se conocen (porque se comunican) las intenciones del amigo. Una persona está donde están sus intenciones.
4. Dedicar tiempo a oír a la gente. En el lugar adecuado, en el momento oportuno.
5. Capacidad de empatía. Amor al prójimo.
6. Inquietud por todo lo que le pasa a las personas (cuando hablamos con la gente, se nos revelan no sólo por lo que dicen, también por lo que callan). Todo es importante en la vida de las personas.
7. Control en el modo de responder. La dirección espiritual no es algo rutinario. No anticipar de modo estereotipado lo que voy a decir.
8. Capacidad de asombro. Aprendemos de todos. Estar dispuestos a aprender de cada persona.
9. Madurez para no escandalizarse de nada.
10. Pocos consejos, bien pensados. Cuando hablamos con una persona, la discreción en el hablar importa más que la elocuencia (Gracián).
Se persuade más a las personas con el comportamiento (buen ejemplo) que con las palabras.